viernes, 13 de octubre de 2017

Embarazos psicológicos

El embarazo psicológico no es sólo un problema que se da en humanos, también se da en animales, especialmente en perros.
El embarazo psicológico es un síndrome que tiene como principal característica el desarrollo de la lactación en individuos que no están gestando pero también marcaje excesivo, nerviosismo, nidación, etc.
Es decir, si una hembra muestra una conducta materna sin que haya motivo natural que lo provoque, entonces estamos hablando de un embarazo psicológico.
Lo correcto en éstos casos es llevarlo al veterinario para así confirmar si éste comportamiento no tiene relación con un posible embarazo, si se confirma el embarazo psicológico el veterinario procederá a dar un tratamiento al animal.
El embarazo psicológico es algo muy normal y natural en los cánidos y otros carnívoros sociables o que viven en manada ya que en la naturaleza es un gran sistema de supervivencia, ya que permite que todas las hembras de la manada puedan cuidar de los cachorros y maximizar sus probabilidades de salir adelante si la madre biológica enferma, muere o se ausenta o en casos como los lobos en los que sólo la hembra alfa tiene crías y son cuidadas por las otras lobas.
Embarazo psicológico en perras
El embarazo psicológico suele aparecer unos meses después del celo, por lo general 2 meses después de que ocurra la ovulación, en caso de que ésta no acabe en gestación.
Cuando la hembra pasa el celo entra en una fase llamada diestro, que dura unos 2 meses y en el cual el organismo de la perra produce una hormona llamada prolactina, la cual es responsable de la producción de leche, el aumento del tamaño en las mamas y la aparición del comportamiento maternal, ésta hormona es la que activa el embarazo psicológico, aunque no todas las hembras producen ésta hormona durante el diestro.
Síntomas del embarazo psicológico en perras
- Intranquilidad
- Irritabilidad
- Pérdida de apetito
- Disminución de la actividad
- Aumento de peso
- Aumento del tamaño de las mamas (Aunque no se da siempre)
- Cambios de comportamiento
- Producción de un líquido similar a la leche (Sólo si se produce el aumento de las mamas)
- Contracciones (Sólo en casos muy determinados)
- Preparación del nido
- Adopción de objetos como si fueran cachorros
- Agresividad (No se da en todos los casos)
- Inflamación abdominal
- Llantos
- Negación al paeso
- Mastitis
Cómo actuar ante un embarazo psicológico en perras
Lo más importante es descartar que sea un embarazo real, para ello será necesario acudir al veterinario. Si se trata de un embarazo psicológico, a parte de seguir las pautas del veterinario, tendremos que evitar que la perra desarrolle el comportamiento propio de la maternidad, evitando que adopte algún objeto o construya el nido, también es buena idea aumentar el nivel de ejercicio para evitar la frustración y hacer que el animal se distraiga y si hay producción de leche debemos evitar que se lama las mamas, ya que eso fomenta la producción de leche, si es necesario habrá incluso que usar un collar isabelino, también para evitar la producción de leche habrá que controlar la cantidad de agua que toma.
También habrá que darle más cariño, ya que en muchos casos se encontrará más sensible y necesitará los mimos para recuperar el equilibrio emocional.
Normalmente los síntomas desaparecen a las 2 o 3 semanas, si dura más de 4 habrá que medicar al animal, especialmente si se encuentra muy alterada.
Cómo evitar el embarazo psicológico en perras
La única manera de evitar que aparezca un embarazo psicológico es evitando la ovulación y la única manera de conseguir eso es mediante la castración del animal. 6 de cada 10 perras sin castrar sufren embarazos psicológicos alguna vez en su vida y aunque no se trata de una enfermedad sí se trata de un desajuste hormonal que provoca muchos
Embarazo psicológico en gatas
Aunque se da con muchísima menos frecuencia que en los perros, también se puede dar el caso en gatas. 
En el caso de las gatas funciona diferente y por lo general se produce porque en los felinos el instinto de reproducirse es muy fuerte y las gatas que no puedan concebir o que se apareen con machos infértiles pueden tener un embarazo psicológico.
Suele ser más común en gatas que nunca han parido y están esterilizadas y, aunque es muy raro, también es posible que se de en gatas castradas.
Cuando las gatas tienen el celo ovulan y producen el cuerpo lúteo, si no hay fecundación el cuerpo lúteo tiende a desaparecer, pero si no lo hace se produce un embarazo psicológico. También se producen por la presencia de progesterona durante el celo.
Síntomas del embarazo psicológico en gatas
- Aumento de peso
- Hinchazón del abdomen
- Hinchazón de las mamas
- Celo detenido
- Producción de leche
- Producción de flujo vulvar
- Actitud amorosa y maternal
- Apetito alterado
- Letargo
- Nerviosismo
- Inseguridad
- Preparación del nido
- Búsqueda de refugio
- Adoptar objetos como si fueran crías
Cómo actuar ante un embarazo psicológico en gatas
Primero habrá que llevarla al veterinario para descartar que sea un embarazo real. Una vez descartado el embarazo real habrá que seguir las pautas que indique el veterinario y además será bueno tratarla con mucho cariño y con la mayor normalidad posible. Si el embarazo psicológico persiste demasiado en el tiempo habrá que tratarla con fármacos, especialmente con calmantes para evitar el nerviosismo excesivo que produce el embarazo.
Cómo evitar el embarazo psicológico en gatas
La única manera de reducir la incidencia de embarazos psicológicos es evitar el celo y para ello la única solución es esterilizar a la gata.
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