martes, 19 de mayo de 2009

Consejos para cuidar de un gato recién nacido


 Aquí tenemos varios consejos, clasificados según diferentes criterios.
Espacio:
Debe estar en un espacio cerrado y abrigado. Que esté ventilado pero que esté protegido de las corrientes de aire. En épocas frías el animal deberá tener una bolsa de agua caliente bajo su camita, entre las telas que la conformen y cambiarla cada una o dos horas, ya que un gato recién nacido es incapaz de retener el calor corporal por la falta de grasa bajo la piel, también se puede poner un calefactor cerca, con cerca me refiero a una distancia que de calor a toda la caja en la que se encuentran los gatitos pero que no sea peligrosa para el gato ni que los queme.
Lo ideal sería una caja de cartón de una altura superior a 40 centímetros para evitar que puedan salir de ella, aún siendo tan pequeños.
La cajita debe tener mantas o trapos, preferiblemente toallas, que retienen mejor el calor que echan los gatitos y la bolsa de agua (Que estara debajo de las toallas y nos aseguraremos de que no queme a los gatitos) y deberemos revisarlas cada vez que vayamos a darles el biberon, para cambiarlas si los gatitos hacen pipi o caca en las toallas.
Alimentación:
El gatito deberá ser alimentado cada dos horas y a partir del momento en el que abran los ojos cada tres horas. No se recomienda que pase más tiempo del recomendado anteriormente porque eso afectaría negativamente a la digestión del animal y por tanto a su crecimiento. Además la leche calentita calienta su cuerpo, algo muy importante en una etapa en la que el animal no puede estar bastante caliente por si solo.
No se le debe dar leche de vaca, ya que es una leche demasiado grasa y pesada para el estomago de un gatito, por lo que sería negativa para él. En los veterinarios y tiendas especializadas venden leche en polvo especial para gatos lactantes según su edad, como la leche de los bebés y cuya preparación es igual a la de los bebés.
El biberon es mejor que sea para animales, sobre todo porque una tetina de biberón de bebé es demasiado frágil para los finos y afilados dientes de un gatito, además la tetina es más pequeña y cómoda para la boca del animal. Si no puedes permitirte uno de estos biberones siempre puedes usar una aguja sin jeringa.
Una cosa muy importante de la leche es que debe estar a 38 grados, que es la temperatura a la que sale la leche de la madre, si no esta a esta temperatura el gatito no la reconocerá y no la tomará.
Mientras comen hay que mantenerlos tapaditos y calentitos, pensemos en ellos como un bebé, así que les taparemos y les daremos calor con nuestro cuerpo mientras comen y también tenemos que evitar que el gatito trague aire.
Cálculo de edades:
De 0 a 1 semanas:
- Cordón umbilical aún adherido al cuerpo.
De 12 a 15 días:
- Ojos abiertos (Algunos gatitos tardan unos días más)
De 3 a 4 semanas:
- Primeros dientes de leche
- Ponerse ''de pie'' (Caminar a cuatro patas (Mal, pero caminar))
De 6 a 7 semanas:
- Capacidad para tomar alimentos sólidos blanditos
- Al llegar a las 6 semanas el gatito dejará de tomar leche y comenzará a tomar comida enlatada para gatos cachorros. Al principio el gato solo sabe lamerlo, así que habrá que diluirlo un poco en agua o en leche para gatos y desmenuzarlo, para que sea comestible a lametones. Cuando el gato aprenda a morder la comida le introduciremos el pienso mojado en leche para gatos y alternaremos las tres cosas, leche, lata y pienso, hasta que el animal sea capaz de comer él solo el pienso seco. Los comederos deben estar lejos del arenero y debe tener siempre agua fresca y limpia y comida.
Tránsito intestinal:
Hasta las 3 semanas la defecación depende de la madre. Los gatos tienen un modo de lenguaje corporal en el que se acercan a las personas u otros gatos con la cola recta y en alto. Esto es un comportamiento adquirido de cuando son pequeños, cuando su madre masajea el ano de sus crías para ayudarles a defecar. Cuando los animales crecen este comportamiento cambia de significado y significa que viene con la intención de no hacer daño a nadie y es amistoso.
Lógicamente nosotros no vamos a hacer que defeque usando el mismo método que su madre, por lo que después de cada toma masajearemos el estómago del pequeño con el dedo, haciendo movimientos circulares lentos y aprentando muy muy suavemente el estómago del animal. El ano lo estimularemos con una toallita húmeda, frotándola con su ano suavemente durante unos minutos. Al poco rato el animal deberá defecar u orinar, generalmente es más fácil que orine. Si nos resulta muy complicado hacer que el gatito defeque deberemos rebajar el alimento en polvo y añadir más agua e ir subiéndolo poco a poco según veamos que se normaliza el tránsito del gato.
Según vaya creciendo le prepararemos un arenero. El uso del arenero es algo instintivo, el animal necesita esconder sus defecaciones, pero claro, entre las sábanas también se puede esconder. Si vemos al animal hacer el gesto de que vaya a hacer sus necesidades le llevaremos rápidamente al arenero. Si orina o defeca fuera del arenero echaremos un poco de arena sobre el pipí o la caca (Si es posible hacerlo) y lo verteremos en el arenero. Después acercaremos al gato al arenero para que huela y note que sus deposiciones están ahí y así asocie que sus deposiciones van en ese lugar y no en otro. El arenero debe limpiarse diariamente y la arena se cambia semanalmente.
Lenguaje:
Los gatos pequeños tienen el impulso de ''amasar'' las mamas de su madre para promover la salida de la leche. Aunque nosotros seamos una madre adoptiva los gatos tendrán igualmente ese impulso. Para evitar que los gatitos se hagan daño, nos hagan daño a nosotros o estropeen su biberón pondremos un trapo entre medias, esto además hará que el gato se sienta más cómodo al notar que amasa algo ''peludo''.
Los maullidos muy continuados pueden ser por hambre, frío, soledad o problemas para hacer sus necesidades. Debemos estar atentos a todos sus maullidos para evitar problemas de salud.
Sobre todo mientras sea pequeño hay que mimarlo muchísimo y jugar mucho con él, para favorecer su aprendizaje y estimulación.
Aprendizaje:
Llegada cierta edad el gato comenzará a afilar sus uñas. Cuando lo haga en los muebles le llevaremos al rascador, apretaremos suavemente sus patitas para que saque las uñas y las pasaremos por el rascador felino, para que el gato entienda que ese es el lugar correcto para afilar sus uñas ¡Y que además las afila mejor que el sofá!
También sus ansias de curiosidad le llevarán a morder cables, hilos, escobas... Todo lo que se mueva. Hay que tener mucho cuidado para evitar que se haga daño o que trague algo, enseñándole con qué puede y con qué no puede jugar.

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