martes, 19 de enero de 2010

RV: Los cuidados higiénicos de nuestro cachorro

 

 

Fuente: "R3 Pets" via R3Team in Google Reader
Expuesto el: martes, 19 de enero de 2010 7:42
Autor: cachorro
Asunto: Los cuidados higiénicos de nuestro cachorro

 

Una vez que ha llegado a casa debemos acostumbrar a nuestro cachorro a ser manipulado y a una serie de rutinas higiénicas y de revisiones.

Cuando es pequeño, es el momento de que se acostumbre a todas estas prácticas y de establecer algunos hábitos saludables para toda su vida.

El cepillado

Los perros y por supuesto los cachorros, no deben bañarse muy a menudo. El cepillado frecuente es la mejor manera de mantenerle limpio, ayuda a mantener la salud del pelo y elimina restos de suciedad y pelo muerto. En el futuro, cuando se haga adulto, un animal correctamente cepillado no necesitará más de un baño cada mes y medio o dos meses.

El cachorro debe aprender, y nosotros tenemos que enseñárselo, que el cepillado es una experiencia agradable, así, cuando se haga adulto no opondrá resistencia. Empezaremos con sesiones cortas, le acariciaremos a la vez y le diremos palabras amables.

Elegiremos un cepillo especial para animales que variará según el tipo de pelo que tenga nuestro perro. Usaremos un cepillo de cerdas largas y peines para perros con pelo largo y un cepillo de cerdas cortas para un perro de pelo corto. Para las razas con pelo corto existen también cepillos de goma que son efectivos para retirar pelo muerto. En animales de pelo largo debemos intentar que no se formen nudos. Los cepillaremos por capas desde la piel para afuera. Al final cepillaremos las capas superiores del pelo.

Para el momento del cepillado nos colocaremos en un lugar cómodo, con buena luz. Pondremos los utensilios cerca y seguiremos un orden para lograr un cepillado completo. Colocaremos al perro sobre una mesa lo suficientemente alta como para estar cómodos y pondremos encima una alfombrilla o una toalla para que el cachorro no se resbale.

Al principio es posible que esta rutina no le guste y se resista, entonces, con mucha paciencia pero con firmeza habrá que demostrarle que no hay nada que temer y que vamos a acabar de cepillarle. Si cada vez que el mordisquee o llore dejamos la actividad, acabaremos por no poder hacerlo. Además, mientras cepillamos a nuestro cachorro, estaremos revisando su piel y su pelo por si vemos heridas, zonas irritadas o cualquier otro problema.

El baño

A veces los cachorros pueden ensuciarse. Si la suciedad no es demasiada debería bastar cepillarles insistentemente y frotarles con una esponja humedecida. Sólo deberíamos bañarles si verdaderamente están muy sucios. El baño se debe realizar una vez acabado el calendario de vacunación y la frecuencia dependerá del tipo de pelo y del ambiente en el que viva aunque, excepto en algunas razas de pelo largo, la frecuencia no será inferior a un mes.

Usaremos un champú suave para cachorros. Lo enjuagaremos muy bien y le dejaremos que se sacuda unos minutos para que se quite el exceso de agua del pelo. Lo pondremos sobre una mesa y lo secaremos con una toalla seca y con un secador usando aire frío o templado. Habrá que tener cuidado con el secador para no quemar la piel. Debe estar a una distancia de 30 cm. del perro. Moveremos el secador y el cepillo por toda la superficie del cuerpo del cachorro.


Ver artículo...

Reacciones:

0 comentarios: