viernes, 8 de agosto de 2008

El comportamiento del gato


Los sonidos que hace el gato
Los gatos cuentan con un vocabulario que incluye gruñidos, bufidos, gritos, ronroneos y simples maullidos le sirven para
comunicarse con otros gatos y con las personas.
En el caso de los gatitos el sonido más frecuente es el ronroneo, además de otros ruidos suaves que realizan con la boca cerrada y utilizan para saludar, llamar la atención y como reconocimiento y aprobación.El ronroneo expresa satisfacción, que el gato está contento, tranquilo y se siente bien y seguro; algunos de ellos pueden ronronear durante horas sin cambiar de ritmo ni intensidad e incluso estando dormidos.
Los gatitos, además, pueden emitir maullidos constantes y en tono elevado que utilizarán para captar la atención de su dueño. Disponiendo de un reducido vocabulario que puede significar 'dentro', 'fuera', 'dame de comer'... Cuando esto ocurra, debemos hablarle, llamarle por su nombre y prestarle el cariño y la atención que está requiriendo.
Los mordiscos las caricias y los arañazos
Es importante que siempre tratemos con cariño y dulzura a nuestro gato porque esta actitud le infundirá confianza, especialmente a los más tímidos, pero nunca hay que dejarle hacer travesuras. Lo que nos puede parecer un juego, después, como adulto, quizá resulte un problema. Por ejemplo, si habitualmente jugamos dejando que nos muerda los dedos, el acto de morderlos y arañarlos como si fueran un juguete se puede convertir en un hábito para él. Si muerde nuestros dedos, debemos alejar la mano suavemente y ofrecerle sus muñecos. Es conveniente alejarse de la habitación y volver cuando se haya calmado. Si persiste en la actitud, es mejor decir un 'No' rotundo pero nunca pegarle. Si nos
ponemos firmes, tampoco será necesario gritar, los gatos son muy sensibles a los cambios en los tonos de voz y va a entendernos perfectamente. Si aún persiste en esta actitud suele ser muy útil emplear un pulverizador de agua para educarle. Tan sólo debemos lanzarle un poquito, sin alcanzarle nunca los ojos ni las orejas. Enseguida nuestro gatito se va a dar cuenta de que no debe repetir ese comportamiento.
Otra de las costumbres que tienen los gatitos es la de presionar primero con una patita y luego con la otra cualquier cosa blanda, como puede ser un jersey, un almohadón o incluso nuestro pelo. Se trata de una especie de masajes que al principio nos pueden resultar graciosos pero que con el tiempo también pueden llegar a molestarnos. Si queremos evitarlo no tenemos más que actuar como en el caso anterior, con un 'No' rotundo y el pulverizador.Otro de los problemas más habituales con los que nos podemos encontrar es con que el gatito no se acostumbre a utilizar su rascador y en su lugar elija los muebles. No debemos permitir que mantengan esta actitud, hay que insistir en llevarle a su rascador. Cuando no lo haga podemos dar una palmada, decir un 'no' y volver a mostrarle su rascador. Una vez más, si no conseguimos nada, utilizaremos el pulverizador como último recurso. Hay quien frota con hierba gatera el rascador para hacerlo más atractivo.
El uso del cajón de arena.
Los gatos son muy limpios y aprenderán muy rápido a utilizar la caja de arena. Pero si al principio no sabe, debemos tener paciencia. En cuanto veamos que comienza a oler buscando el lugar más adecuado, lo levantaremos y lo pondremos con suavidad en el cajón, especialmente cuando se levanta y después de las comidas. Enseguida, el animalito escarbará un agujero adecuado. Es muy importante que demostrarle gratitud y afecto cuando ha hecho sus necesidades en el cajón, de esa forma veremos como pronto empezará a ir a ella para complacernos.El cajón debe mantenerse siempre limpio o el gatito se negará a usarlo. Debemos limpiar las heces tan pronto como las encontremos. Si nuestro gatito persiste en la actitud de no utilizar su cajón es conveniente consultar con el veterinario. A veces ciertas enfermedades del tracto urinario les induce a tener pérdidas de orina. Esto también puede ocurrir en ocasiones concretas como cuando se produce un cambio en la arena del cajón o simplemente cuando desea llamar la atención porque se quede sólo cuando nos vamos a trabajar, por ejemplo. En estos casos le podemos demostrar nuestro amor y cariño y desistirá en la actitud.
Mejorar su comportamientoEs necesario prestar atención al gato y mostrarle todo nuestro cariño, así no acusará tanto las nuevas situaciones y se acostumbrará pronto a ellas. También puede ocurrir que el gato sea muy atrevido y juguetón. Como hemos visto en otras ocasiones, un 'NO' rotundo suele ser efectivo. Si no surte efecto, y como último recurso, se puede utilizar el pulverizador de agua.Tratemos siempre con cariño y delicadeza a nuestro gato. No olvidemos que tiene sentimientos y que es muy receptivo a los cambios en el tono de tu voz. Es bueno premiarle con caricias siempre que haga algo bien, pero no le consintamos todos sus caprichos.En el caso de las peleas de un gato macho con otros gatos macho, debemos pensar que es una reacción instintiva como forma de defender su territorio. El problema se suele agravar en los machos adultos, que normalmente se calman cuando establecen su territorio y se les castra. De cualquier forma, si se pelea mucho con otros machos es recomendable consultarlo con el veterinario.

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