miércoles, 29 de abril de 2009

Las mascotas y los niños

A los niños les encantan los animales y una mascota es un muy buen estimulo para un niño y favorece muchos aspectos de su desarrollo. 
Pero un animal no es un juguete, hay que cuidarlo y estar pendiente de el durante toda su vida pero los niños no suelen ser constantes con esas cosas y siempre acaban cansándose y siendo los padres los que cuidan al animal.
Tendremos que saber si el niño es responsable. Tener una mascota le puede reportar muchos beneficios si el niño es responsable con ella.
Normalmente la preferencia de los niños son los perros por las necesidades afectivas que ambos requieren.
Antes de comprar el animal tenemos que ponernos de acuerdo. Si la mascota que prefiere el niño no puede ser debemos explicarle el por qué y encontrar alternativas. Si no podemos hacernos cargo de ninguna mascota podemos buscar maneras alternativas para que el niño este en contacto con los animales.
Una vez decidido el animal que vamos a tener repartiremos las tareas que hará cada miembro de la familia teniendo en cuenta las posibilidades de cada uno y la edad del niño. Debemos asegurarnos de que el niño se responsabilice de la tarea que le toque y si deja de hacerse cargo del animal hablaremos con él en busca de la causa y la solución.
Si la mascota muere es importante aceptar que el niño se ponga triste y hay que entenderle y ayudarle a expresarse. No hay que quitarle importancia ya que al fin y al cabo es una muerte y puede costarle asimilarlo, además eso hará que el niño se sienta poco entendido. A veces es bueno hacer algún tipo de ceremonia de despedida de la mascota.
Consejos
Antes de tener el animal es importante obtener información sobre éste como sus necesidades, su alimentación, su comportamiento, sus vacunas...
Según la edad del niño son mejores unas mascotas u otras. Hasta los 3 años no podrán cuidar de la mascota pero a partir de los 4 ya la pueden dar de comer o beber (Aunque seguramente haya que recordárselo debido a la corta edad del niño) a un animal que no requiera mucha atención como un hámster, un pez, un conejo... Incluso podemos enseñarle a limpiar el habitáculo y que nos ayude. En el caso de un perro es mejor esperar hasta que tenga unos 6 años y elegir un perro de raza pequeña que es más manejable, con esta edad el niño puede encargarse totalmente de su alimentación e incluso pasearlo con ayuda de los padres.
Cuando adquirimos el animal debemos saber todo sobre vacunas, parásitos y medidas higiénicas para así prevenir enfermedades tanto en la mascota como en el niño.
Si al final optamos por un perro debemos acostumbrar al niño a que lo saque a pasear ya que el perro es una responsabilidad suya y por tanto sacarlo a pasear también.
Lo óptimo es sacar al perro res veces diarias pero evidentemente un niño de 6 años no puede sacarlo las 3 veces al día todos los días pero sí sacarlo una vez cada dos días, si no es capaz de pasearlo solo los padres le ayudarán hasta que crezca.
Para que la experiencia de tener una mascota sea algo constructivo, educativo y gratificante para el niño tendremos que tener en cuenta la participación de los padres en la planificación de tareas y cuidados del animal.
Crearemos un contrato verbal o escrito en el que se establezcan las tareas de cada miembro de la familia con respecto al animal. Para el niño lo mejor es tenerlo escrito en un lugar en el que sea visible para él para evitar que lo olvide. Si el niño va creciendo y tiene que estudiar más o hay cambios en el trabajo de los padres tendremos que volver a repartir las tareas.
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